Respuesta corta: las tres son tecnologías no invasivas para el rostro, pero actúan distinto. La electroestimulación (EMS) hace que el músculo se contraiga, como un ejercicio, para tonificar y elevar. La microcorriente usa una corriente mucho más baja que trabaja sobre todo en la superficie y casi no se siente. La radiofrecuencia no mueve el músculo: calienta las capas profundas de la piel para trabajar su firmeza. No compiten entre sí; en cabina muchas veces se combinan.
Comparativa rápida
| Electroestimulación (EMS) | Microcorriente | Radiofrecuencia | |
|---|---|---|---|
| Qué usa | Impulsos eléctricos en miliamperios (mA) | Corriente eléctrica en microamperios (µA) | Energía electromagnética que genera calor |
| Dónde actúa | En el músculo | Sobre todo en la superficie de la piel | En la dermis, por calor |
| Qué se siente | Contracción del músculo, como un pulso | Casi nada | Calor |
| Para qué se usa | Tonificar y dar efecto de elevación | Tratamientos suaves de mantenimiento | Trabajar la firmeza de la piel |
| Sesión | Corta: unos 10 minutos | Variable | Variable, según el equipo |
| Ejemplo | PureLift Pro+, GLOW y FACE | Equipos de microcorriente faciales | Equipos de radiofrecuencia de cabina |
Electroestimulación (EMS): trabajo muscular
La electroestimulación envía impulsos de baja intensidad que hacen que el músculo se contraiga y se relaje, sin esfuerzo de la persona: por eso se le llama gimnasia facial pasiva. Se trabaja en cejas, mejillas, mandíbula y cuello para tonificar y dar un efecto de elevación en el contorno.
Los equipos PureLift usan la tecnología PDM++ (Triple-Wave): según el fabricante, pulsos aleatorios en 361 frecuencias entre 1,370 y 1,730 Hz, con una potencia de 7 a 9 mA. Como la frecuencia cambia todo el tiempo, el músculo no se acostumbra a la señal y trabaja en cada sesión. Explicamos cómo funciona paso a paso en ¿Qué es la electroestimulación facial y cómo funciona?
Microcorriente: suave y superficial
La microcorriente usa intensidades miles de veces menores, medidas en microamperios. Es tan baja que casi no se siente y trabaja sobre todo en la superficie de la piel. Por eso suele usarse en tratamientos suaves y de mantenimiento.
Su límite frente a la electroestimulación es que, por su baja intensidad, no busca contraer el músculo. Además, muchos equipos usan una señal fija, y con el tiempo el músculo se acostumbra a ella.
Radiofrecuencia: calor en la dermis
La radiofrecuencia no usa impulsos para mover el músculo. Usa energía electromagnética que genera calor controlado en las capas profundas de la piel. Ese calor es el que se aprovecha para trabajar la firmeza y la textura de la piel. Se siente como calor durante la sesión y en general requiere un equipo de cabina y personal capacitado.
¿Cuál conviene para tu cabina?
- Si tu clienta busca un rostro más tonificado y con efecto de elevación: electroestimulación, porque es la única de las tres que trabaja el músculo.
- Si buscas un tratamiento muy suave o de mantenimiento: la microcorriente es una opción, sabiendo que su efecto es más superficial.
- Si el objetivo es la firmeza de la piel: la radiofrecuencia trabaja la piel por calor, y se puede combinar con electroestimulación en un mismo protocolo, porque una trabaja la piel y la otra el músculo.
Una ventaja práctica de la electroestimulación es su formato: los equipos PureLift son portátiles, las sesiones duran unos 10 minutos y PureLift Pro+ rinde más de 50 tratamientos por carga, según el fabricante. Para elegir modelo, revisa la comparativa de PureLift Pro+, GLOW y FACE.
Precauciones
Las tecnologías que usan corriente o energía sobre la piel comparten varias contraindicaciones: marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, embarazo, cáncer activo, epilepsia y enfermedades cardíacas graves, además de no aplicarse sobre piel lesionada. Para los equipos PureLift, la lista completa está en Protocolos de seguridad y contraindicaciones. Si tienes dudas sobre qué equipo integrar a tu cabina, escríbenos por WhatsApp.